Vehículo eléctrico de batería (BEV)
Un vehículo eléctrico de batería (BEV) funciona únicamente con la electricidad almacenada en una batería de tracción recargable. Uno o varios motores eléctricos impulsan el vehículo y la batería se repone desde una fuente eléctrica externa.
Cómo funciona
Un BEV suele incluir un paquete de batería de alta tensión, electrónica de potencia, motor eléctrico, puerto de carga, cargador AC a bordo, convertidor DC/DC, sistema de gestión térmica y una batería de baja tensión más pequeña. El frenado regenerativo puede devolver a la batería de tracción parte de la energía cinética del vehículo durante la deceleración.
A diferencia de un híbrido enchufable, un BEV no tiene un motor de combustión interna para la propulsión ni un depósito de combustible que permita prolongar el viaje cuando se agota la batería. Debe cargarse, ya sea en casa, en el trabajo, en el destino o en un punto de carga público.
Qué significa el término y qué no
Los BEV no producen emisiones de escape en el vehículo porque carecen de motor de combustión. Esta afirmación se limita al tubo de escape y no implica un impacto nulo durante el ciclo de vida: la generación de electricidad, la fabricación del vehículo y la batería, el mantenimiento y el reciclaje son partes distintas de una evaluación ambiental completa.
La autonomía y el rendimiento de carga varían mucho. La capacidad de la batería, el consumo de energía, la temperatura, la velocidad, la elevación, la carga útil, los neumáticos y la climatización afectan a la distancia que recorre un BEV, mientras que el vehículo, el cargador, el conector y las condiciones de la batería determinan el tiempo de carga.
BEV se utiliza a veces como sinónimo de «vehículo totalmente eléctrico». El término más amplio «vehículo eléctrico» también puede incluir híbridos enchufables u otros sistemas de propulsión electrificados, por lo que EVKX usa BEV cuando resulta importante distinguir un vehículo completamente eléctrico.